lunes, 3 de octubre de 2016

POLITICA: Desigualdad, la crisis politica actual

 El sacerdote jesuita Felipe Berríos realizó un análisis de la realidad chilena. Los casos de corrupción en la política, los poderes que actúan aún en el país, la desigualdad y el anhelo de felicidad, son los temas que aborda.

En Chile, independiente del trabajo de la justicia y de aquello que diga en los casos Penta, Caval y otros; lo que está pasando es más que un hecho de corrupción. Porque si fuera sólo un hecho de corrupción, se termina castigando a quienes lo cometen. Pero aquí no se ve que los políticos tengan grandes mansiones y no tienen una vida de excesos. Entonces más que una corrupción, hay algo que es mucho más profundo y mucho más grave: la verdadera corrupción del país es la inequidad social.
Berríos precisa que “más del 50% de los chilenos gana menos de $300 mil, esa desproporción es la verdadera corrupción y eso se da desde la Colonia hasta hoy, porque hemos creado unas capas de privilegios: colegios de elite, redes de filiación sanguínea, que son clases de poder que han ido dominando el sistema político, comunicacional y económico”.
Sin embargo, vislumbra cambios “hoy ese eje de poder se corrió un poco y espero se corra más, porque hoy tiene acceso a ese poder la clase media, por eso el país se escandaliza por cosas que siempre se han vivido”.
Los políticos son un espejo de cómo somos nosotros. Hoy la gente cambió, no acepta un modo de ser, de hacer negocios, de informar y menos, un modo de ser de la política. Entonces, cuando la gente cambia esa mentalidad, cambian los medios de comunicación, los grupos de poder y la política. Por tanto, no es sólo una cosa de los políticos, es de todos.
El voto es el modo en que la democracia funciona. Como ciudadanos tenemos que dejar de pensar en lo que yo necesito, lo que a mi familia le hace falta, lo que a mí me interesa. Debemos preguntarnos ¿qué tipo de país queremos, qué sociedad queremos construir, cómo protegemos a los más débiles, qué tipo de gobierno queremos, qué tipo de constitución queremos que nos rija, cómo va hacer el ejercicio del poder, cómo se va repartir la riqueza? Porque si tengo una mentalidad individualista, más que un ciudadano soy un consumidor y me da lo mismo el ejercicio de la política; así no se construye una sociedad.
Los principales afectados somos nosotros mismos y las consecuencias que sufrimos son las malas condiciones de vida o de trabajo y el bajo nivel en la educación, todo se liga a la desproporción en la economía.
Para enfrentar este problema somos nosotros los que tenemos que alzarnos, dar nuestra opinión en las instancias para ello, tenemos que votar por los dirigentes que creamos que serán mejor, porque, si no lo hacemos nosotros, ¿Quién lo va a hacer?

Votando por la persona correcta, este podría ser un problema a corto plazo, si ese dirigente cumpliera su función de ayudar a este país




fuente:http://www.reflexionyliberacion.cl/ryl/2016/03/14/la-corrupcion-mas-grande-de-chile-es-la-desigualdad-social/
publicado el dia 14 de marzo del 2016

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