lunes, 3 de octubre de 2016

SOCIAL: Reincidencia carcelaria

Según el estudio de Paz Ciudadana y la Universidad Adolfo Ibáñez es más efectiva la reinserción social de un delincuente que cumple una medida alternativa al que lo hace encerrado en una cárcel.

La gendarmería de chile hizo un seguimiento por 24 meses a sujetos egresados de recintos penitenciarios o que han cumplido medidas alternativas. Junto con estos resultados se suman unos estudios hechos el 2011 por la Fundación Paz Ciudadana en conjunto con la Universidad Adolfo Ibáñez.
Es interesante notar que, según el estudio de gendarmería, la reincidencia de las personas condenadas a los recintos penitenciarios fue de 38,6%, cifra no significativamente distinta a las estimaciones anteriores: el de 2011 arroja una tasa de 43,4% cuando se toma el mismo período de observación (24 meses). Y ambos coinciden en que los condenados a penas cortas (inferiores a 6 meses) presentan las mayores tasas de reincidencia, y en que el primer año de egreso de la cárcel es aquel en el cual es mayor el riesgo de reincidir. Así, las cifras confirman que el paso por la cárcel no evita que un alto porcentaje de los egresados retorne a ella tras un corto período, porque volvió a delinquir poco después. De allí que -contrariando la percepción común- para reducir las tasas de delincuencia no baste propiciar "más cárcel", como naturalmente tienden a hacerlo vastos sectores, justamente atemorizados por aquella. Es socialmente más conducente concentrar los esfuerzos de política penal en ampliar el sistema de cumplimiento de penas en libertad.
Las causas de la reincidencia sos probablemente que vuelven al lugar de origen en el mismo entorno social. Algunos delincuentes afirman que reinciden “porque es lo único que saben hacer para ganarse la vida”.
La falta de fe en la justicia es señalada como una consecuencia de la reincidencia, pues la gente no cree que sean las penas justas.
Estas tasas de reincidencia reconfirman la necesidad de que, para reducir la delincuencia, las penas -sean privativas de libertad o alternativas- vayan acompañadas de programas de rehabilitación y de reinserción en la comunidad que pueden dar el gobierno y las asistencias sociales del país. De otro modo, la cárcel suele significar solo un intervalo -muy costoso en términos económicos- entre dos períodos de actividad delictiva.
Este es un conflicto social de mediano a largo plazo, pues depende de cada reincidente poner de su parte para ser una persona de bien y un ciudadano respetado




publicado el dia viernes 20 de septiembre, 2011

No hay comentarios.:

Publicar un comentario